jueves, 26 de noviembre de 2015

Diversificación productiva o seguiremos exportando piedras?




A inicios de la década de los 90, algunas marcas eran dueñas de toda una categoría de productos. A mamá o papá se les escuchaba decir “pásame el Kolynos”, “tómate el Quáker” o “échale Ace”; porque las marcas dominaban la escena a tal punto que la pasta dental, avena o detergente no eran vocablos de uso común. Hoy en día, la realidad es diametralmente distinta, por la gran cantidad de marcas que hay disponibles para los consumidores. Sin embargo, ¿esto significa diversificación productiva? ¿La industria local se ha desarrollado?

La economía peruana ha evolucionado en los últimos 25 años. Hemos tenido una época de bonanza, especialmente en el último decenio, que nos ha llevado a tener indicadores récord de producción, reducción de pobreza y estabilidad, que es algo que el mundo resalta e incluso habla del “milagro peruano”. No obstante todo ello, al ver la historia económica del Perú, este “milagro” suena a un cuento conocido.

Diversificación productiva y minería

En la actualidad, diversas empresas peruanas han ampliado su oferta gracias al lanzamiento de diversos productos y marcas destinados al mercado local e internacional. A este importante trabajo del sector privado se suma un interesante Plan Nacional de Diversificación Productiva, que luego de un período de difusión y acopio de aportes para mejorarlo fue aprobado por el gobierno en julio pasado.


Este plan tiene tres ejes estratégicos: a) promoción de la diversificación productiva; b) adecuación de regulaciones y simplificación administrativa, y c) expansión de la productividad. Y los objetivos propuestos no son menos interesantes: lograr tasas de alto crecimiento económico que sean sostenibles en el largo plazo; acentuar la transformación productiva necesaria para transitar hacia el nivel de ingresos medios-altos y reducir la dependencia de la economía peruana por los recursos naturales; reducir las brechas regionales de productividad; y aumentar el empleo formal y de calidad, al reducir la informalidad.

Diversificación productiva: fallas de mercado y entorno internacional

La diversificación productiva debe tener como propósito endogenizar el crecimiento económico para integrar el país y resolver sus problemas estructurales. Lo que el país produce y vende en los mercados internacionales, pero también en el mercado nacional, revela el tipo de estructura productiva que tiene y la manera como crece y acumula capital. Estructura productiva y estilo de crecimiento explican lo que ocurre con la productividad promedio y con las productividades sectoriales. Lo que produce y vende con esta estructura y estilo de crecimiento revela, además, si el país tiene capacidad para alcanzar el nivel de la tecnología de los países más desarrollados. Por lo tanto, cuando la estructura y el estilo de crecimiento no favorecen a la producción de transables (agricultura, agroindustria y manufactura) y se crece con el liderazgo de los sectores no-transables de baja productividad y de la exportación de minerales, se refuerza este rasgo estructural con todos sus efectos negativos sobre el empleo y la productividad, se mantiene la desconexión de la economía con la geografía y demografía, y se acrecienta la vulnerabilidad externa de la economía. Por eso, la política de diversificación debe orientarse a transformar esta estructura y a endogenizar el estilo de crecimiento y acumulación de capital.




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Diversificacion Productiva

El Perú vive uno de los mejores momentos de su historia republicana. En las últimas dos décadas, y gracias a principios económicos respetados por los sucesivos Gobiernos, la economía nacional ha evidenciado tasas de crecimiento, inflación baja y controlada, gran solidez fiscal, alto nivel de reservas, buen clima de inversión, entre otros aspectos positivos.
Comparando con otros países cercanos a la región, el Perú exhibe hoy un nivel de productividad aún bajo y heterogéneo, alta presencia de empleo informal, gran desigualdad en los ingresos, bajo nivel de innovación, débil institucionalidad y una canasta exportadora todavía poco diversificada y concentrada en recursos naturales.
Por ello, la economía peruana necesita identificar e impulsar nuevas actividades productivas que sean motores adicionales del crecimiento y promuevan una mayor diversificación económica, permitan reducir su vulnerabilidad externa, mejorar su rendimiento y maximizar sus posibilidades de sostener un crecimiento económico a largo plazo.

Si bien el país cuenta con gran potencial que aún no ha sido plenamente aprovechado, existe el riesgo de perder mucho de lo avanzado si se cae en la complacencia o se comete el error de pensar que el futuro está asegurado. 

Plan de Diversificación Productiva debe mejorar su diagnóstico

Según el Plan de Diversificación Productiva (PDP);“el crecimiento de la economía ha tenido avances en  equidad que pueden ser considerado menores”  y  la  desigualdad  ha   crecido entre las regiones, por lo cual el crecimiento de la economía no hay  estructura distributiva de las mismas.
Sin embargo, utilizando las estimaciones del PBI real departamental de Cuanto y la información del INEI sobre la población económicamente activa (PEA) -ocupada y total-, lo que encontramos es que el coeficiente de variación entre los distintos departamentos ha venido disminuyendo. Esto demuestra que el crecimiento económico experimentado en la última década está logrando mejorar la estructura distributiva de las regiones a través del mercado del trabajo, un resultado contrario a lo sugerido por el PDP.
La minería es más intensiva en capital y la agricultura lo es con la mano de obra directa (pero según estudios del IPE, por cada puesto directo del sector agrícola se crea un sexto de empleos indirectos e inducidos en otros sectores, mientras que, en el caso de la minería, por cada puesto directo, se crean nueve indirectos e inducidos).
En síntesis, el PDP no está bien enfocado, ha sido muy apurado y, tal vez, no se ha basado en un buen análisis estratégico de las opciones de desarrollo integral del Perú, que permitan: multiplicar nuestra producción, acelerar la reducción de la pobreza y generar una mayor prosperidad y  bienestar para todos los peruanos.



Diversificación productiva para enfrentar la crisis económica

El Perú está pasando por una crisis económica cuyos efectos se sentirán con mayor intensidad en el 2016. Este escenario se presenta debido a la crisis mundial, la caída del precio de los metales, entre otros. Ante esta situación el gobierno está impulsando una alternativa para amortiguar la crisis y la dependencia que tiene la región Arequipa del rubro minero.
Para cambiar el aparato productivo de la región es necesario apostar por la diversificación productiva invirtiendo en proyectos tecnológicos, textiles, de cuero y calzado, además de la agroindustria, con el proyecto Majes Siguas II. Para tal fin, el Gobierno Central a través del Ministerio de la Producción ha impulsado la incubadora de negocios en coordinación con la Universidad Católica San Pablo.
Gracias a este  proyecto, los empresarios con ideas innovadoras recibirán un soporte técnico y financiero para sus negocios. Para no depender de la minería, es necesario impulsar los parques industriales.

La caída del precio de los metales en el mercado internacional no se solucionará a corto o mediano plazo por el Estado, por ello es indispensable fomentar los programas empresariales entre los jóvenes.  Este proyecto costara alrededor de  S/. 1,500 millones, esto implica no solo proyectos de desarrollo, sino también capacitación a empresarios y estudiantes”.

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El plan nacional de diversificación productiva peruano y la nueva orientación en el banco interamericano de desarrollo



Se hace una evaluación a la propuesta del Plan Nacional de Diversificación Productiva (PNDP), que hace el gobierno central en el año 2014, analizando la publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el cual propone la generación de políticas de desarrollo productivo para impulsar el crecimiento económico de Latinoamérica y el Caribe (LAC). La posición típica de un país típico del LAC está decayendo desde hace unos 50 años con relación al resto del mundo, la clave del problema es que las políticas no se han centrado en la baja productividad con que se utilizan los factores de producción, es decir, en la baja productividad total de los factores (PTF). También hace referencia que el crecimiento económico es explicado sustancialmente por el crecimiento tecnológico, el cual evidencia la gran brecha que hay entre los países de LAC y el resto del mundo. (descarga documento completo)